Cuento
Hacedor de Santos: El secreto de los kogi
Al regresar no aguantaba las ganas de decirle al fraile, con detalles todo lo que nos había ocurrido en la búsqueda de la milagrosa yerba dragón, pues apenas habíamos podido conversar.
Hacedor de Santos: La forja de la lanza de San Miguel
Su forja parece una cueva, no deja entrar rayos de luz, la poca iluminación brota de la incandescencia del carbón y de las chispas que desprenden los golpes de su mazo de acero para adelgazar las barras del preciado metal.
Hacedor de Santos: San Miguel, matador de dragones
Al entrar al laboratorio estabas cerca del fogón, sentado pintando de rojo hiedra, la sangre que manaba de la herida de un babeante dragón que yacía a los pies de San Miguel.
Hacedor de Santos: El adiós de un aventurero
No podíamos comprender cómo aquel hombre que vivió para superar cada día nuevos retos, se encontraba encadenado a una cama, no había medicina ni narcótico que calmara su dolor, tuvo pocos momentos de sosiego.
Hacedor de santos: Las apariciones de la virgen
La soledad es necesaria para poder oírnos, y tú serás un amante de ella, la última vez que leía las estrellas y el oráculo para saber algo de tu futuro, te vi en un solitario páramo.
Relatos de la Justicia: Indígenas ancestrales
“Doctor al parecer esto se prolongará por días, no creemos que se vaya a levantar la protesta ni hoy ni mañana”.
Hacedor de Santos: La yerba dragón
Como novicio que era sólo veía y callaba, pasaba la mayor parte del tiempo machacando yerbas sobre morteros.
Hacedor de Santos: Las Tentaciones de San Antonio
Trataron de intervenir en sus diálogos, para evitar tanta algarabía en los días santos, pero a pesar de todos sus esfuerzos no pudieron contra ese clima de festividad que rodeaba sus incursiones.
Hacedor de Santos: Gnomos y vendedor de milagros
– Esta bien que te preocupes por tu padre, pero sabes que él sabe cuidarse, ¡mejor sería que dejaras de preocuparte tanto por él!
Hacedor de Santos: El vendedor de milagros
Fray Bernardo apenas pudo controlarse del acceso de ira, lo evito al recordarle al santero, que parecía un penitente cubierto de un tosco sayal, y no un pícaro vendedor de milagros.
José Viznel Álvarez Pérez
La fama de Pedrito Roncha Seca (Anecdocuento)
Dicen que quedó patas arriba como el caimán del tío Simón, pero feliz de haberse lucido nuevamente con otra de las que él se anotaba como grandes hazañas.
Hacedor de Santos: Tallando a San Lázaro
Mi padre mandó llamar a Fray Bernardo Müller, al encontrarse se abrazaron y se retiraron para hablar a solas, un buen rato, antes de ir con el Superior, para que me aceptara en el convento.
Hacedor de Santos: Tengo la comida en los pies
Llegaron los agustinos acompañados de un chaparrón, los lugareños adornaron la capilla y la escuela curial con flores y velas de cera virgen.
Hacedor de Santos: Entre sueños y destinos
Estaba sentado en la penumbra sosteniendo un pocillo, concentrado en la inquieta danza de las llamas al devorar la leña.
Hacedor de Santos: ¡Cobija va llové¡, ¡cobija va llové¡
Llegaba al extremo de usar citas de ellas, en los comentarios en la mesa, antes de comer, para explicar las virtudes y debilidades humanas. …
Hacedor de Santos: Enkidu el Primer Adán
Entre estas lecturas la épica de Gilgamesh era su predilecta, recitaba fragmentos de memoria, y cada vez que le escuchaba le encontraba alguna novedad.
Hacedor de Santos: Shiva entre azul oceánico
Es la danza de la creación, la expansión, la iluminación y la destrucción.
El Hacedor de Santos: Enkidu el primer Adán
Los rumores de su existencia llegaron a Uruk, la ciudad de los muros curvos, porque destruía las trampas de los cazadores.
El Hacedor de Santos: El Jalado del Torreón
Se corría el rumor en Palmira de que los árboles y arbustos que rodeaban ese montonón de rocas tenían poderes mágicos, para protegerlo de los intrusos.
Evelio Lucero
Cuenta la Leyenda: El monstruo de Mamera o triple crimen de Mamera
Habían desaparecido de manera muy misteriosa, primero, dos jóvenes muy conocidos en el barrio y luego un tercero.
