Tras realizar una inspección decidieron que pueden permitir el ingreso del público.
Ciudadanos comentaron que extrañan desde el compartir con familiares y amigos, pasando por la comida y lugares emblemáticos de la localidad.
A un año del fallecimiento del “Arquitecto de La Llovizna”, su labor incansable sigue vigente a través del amor de los guayaneses por el parque.
El servicio de transporte público funcionará lo que resta de semana desde las 7:00 a.m. hasta las 6:00 p.m.
La formación también es para guardaparques. Desde el miércoles 10 hasta el viernes 12 febrero recibirán los recaudos en La Llovizna.
Ciudadanos lamentan el abandono de las autoridades, pero mantienen el deseo de recuperar la urbe.
Con la participación de más de 600 funcionarios de los cuerpos de gestión de riesgos se ejecuta a lo largo y ancho del estado Bolívar.
Secretaría de Ambiente informa que durante febrero recuperarán varios espacios del parque, entre ellos el puente de hierro.
Lograron recuperar el sistema eléctrico para cuando se puedan realizar actividades nocturnas en el lugar.
Fue localizado a la altura del mirador del hotel Venetur.
Lo que más se asemeja a la realidad es que estaba en las Cataratas de Iguazú, en la frontera entre Brasil y Argentina en alguno de sus viajes
El horario es desde las 5:30 a.m. hasta las 3:00 p.m. Los visitantes deben cumplir con las medidas de bioseguridad.
La reapertura es a las 6:30 a.m. Los senderos del parque seguirán cerrados por mantenimiento.
El equipo de Inparques aplicará un protocolo de bioseguridad para las personas que ingresen.
Vecinos denunciaron el acto y presumen que cortaron los árboles para obtener leña, por la escasez de gas doméstico.
El secretario de Ambiente de la Gobernación de Bolívar informó que trabajan en la recuperación y mantenimiento para abrir sus puertas al público.
En el año 1946, el general Alfonzo le solicita sumarse al proyecto urbanístico de esta maravillosa ciudad.
Los extraordinarios y hermosos espacios naturales hicieron que corriera por sus venas un amor infinito por ellos.
Él quería que sus cenizas fueran esparcidas en La Llovizna, contó Lucero.
El parque espera nuevas actividades.