En otras palabras, todo el mundo genera basura, pero solo paga un cierto porcentaje de la población.
El costo del servicio será divido entre comerciantes y usuarios residenciales, este último pagará a través de la factura de Corpoelec.
Vecinos de sectores adyacentes se acercan en sus vehículos a arrojar sus desperdicios en el sitio.
Hacen un llamado a los entes de la Zona Educativa y al alcalde de Caroní, a que brinden su apoyo para solventar el vertedero de desechos sólidos.
El proyecto aprobado por los trece concejales contempla tres sistemas: público, comunal y público-privado.
Sin revelar el nombre de la compañía, el mandatario regional indicó que aportaría 40 nuevas unidades “de las más moderas que tenemos en el mercado”.
Reprocharon la actuación “de espaldas al pueblo de ediles del Psuv y de Patria Para Todos”.
Comerciantes indicaron que los olores son insoportables provocando náuseas y ganas de vomitar.
La comunidad está preocupado por la insalubridad, la quema de basura y los zamuros.
Conductores manejan con precaución para esquivar los huecos.
El mal olor de los desechos sólidos acumulados mantienen intranquilos a los habitantes del sector.
Problemas respiratorios y erupciones en la piel, son algunos de los males que están afectando a infantes y adultos de la tercera edad en su mayoría.
Desde hace tres semanas no cuentan con el servicio de recolección de basura.
Cerca del semáforo de El Roble, hay varias montañas de basura, así como en la entrada de la urbanización Manoa.
El foco de contaminación está ubicado al final de la calle Roraima.
El servicio se cobra a través de la factura de la electricidad, explicaron.
Por años, han sido víctimas de la falta de agua, energía eléctrica y de recolección de basura.
En el sector no ven resultados del plan de la Alcaldía de Caroní para mejorar el servicio de recolección de desechos sólidos.
Señalaron que algunos camiones, sin logos de alguna empresa en específico, arrojan los desechos sólidos al lado del estadio La Ceiba.
No hay razón alguna para tener una ciudad afeada con desechos sólidos y mendigos hurgando en la basura, compitiendo con perros realengos y zamuros.