Opinión

¿Y si cambio? Cuando se viven las etapas de la relación de pareja al mismo tiempo

Cuando la pareja sabe dónde está y hacia dónde va, la posibilidad de conflictos disminuye.
sábado, 06 enero 2024

A veces se comienza la relación de pareja idealizándola, con expectativas de ser “felices para siempre”, no tener conflictos, nunca pelear, siempre hacer el amor llenos de pasión, estar de acuerdo en todo y mantener la fidelidad hacia la otra persona por siempre, hasta que se despierta del sueño y se devela la realidad, la cual resulta ser totalmente distinta.

El despertar lleva a reconocer que el ideal de la pareja perfecta no existe, porque la conforman personas que tienen personalidad propia, tienen defectos, virtudes, creencias, formas de percibir, pensar y reaccionar ante las circunstancias de acuerdo a sus patrones aprendidos.

Tienen su propia cultura, su propia manera de gestionar sus emociones, de manejar el dinero, de valorar la confianza, de considerar la fidelidad como un valor o no.

En fin, corresponde conocerse individualmente, para conocer al otro y al mismo tiempo definir, en conciencia plena, la relación que se quiere, conscientes además de que nadie sabe cómo será la relación a futuro, pero si pueden conversar y visualizar la relación sana que quieren.

El enamoramiento es una etapa más, conocerla ayuda a la comprensión

Cuando la pareja sabe dónde está y hacia dónde va, la posibilidad de conflictos disminuye.

En este punto es importante entender que toda relación, tanto como la vida, tiene sus etapas naturales de desarrollo y que cada una de ellas permite reconocer el punto donde se encuentra la relación e identificar las debilidades y fortalezas de la relación en cada momento evolutivo de la misma.

No sólo es que haya conflictos, es que éstos son propios de la etapa donde están, por lo tanto, tienen la oportunidad de resolver situaciones a tiempo y en conciencia de lo que está ocurriendo, y así fortalecer los pensamientos, las emociones y las conductas de cada integrante de la pareja.

También es importante comprender que estas etapas se viven, tanto si se tienen conocimiento de ellas como si no, y que impactan de manera distinta en la vida de la pareja. Existen diversas clasificaciones y caracterizaciones de estas etapas, y aunque se denominen de formas diferentes, coinciden en la mayoría de sus características.

La primera etapa de una relación de pareja es el ENAMORAMIENTO, algunos autores la llaman la etapa de la LUNA DE MIEL.

En esta etapa es cuando se idealiza al otro. No se le ven defectos, se le considera perfecto (a) para vivir con él (ella), se le ve como el padre (madre) de los hijos. Sienten que se complementan en todo.

Existe algo parecido a una “ceguera emocional” que impide ver las diferencias y su importancia en la relación.

Dicen los autores que se segregan las mismas hormonas de cuando se está bajo los efectos de algún psicotrópico y se siente como “en las nubes”, donde todo se acepta, todo se deja pasar y en muchos casos se tiene el “inocente pensamiento” que “todo va a cambiar cuando vivamos juntos”.

En esta etapa, todavía la pareja no se conoce lo suficiente, todavía no han hecho contacto con la realidad, aún se está en el “sueño ideal”, pero no lo saben, creen que “están hechos el uno para el otro”.

La etapa del despertar, necesaria para reforzar el camino

Obviamente la relación evoluciona, se transforma y pasa a la siguiente etapa, la cual permite hacer contacto con la realidad.

Esa etapa es el NOVIAZGO (algunos autores la llaman el DESPERTAR), porque en ella se comienza a conocer la verdadera personalidad del otro.

Se cae la imagen de perfección y se empieza a notar que las expectativas que se tenían no se cumplen, lo cual genera decepción, frustración e irritabilidad.

Si la pareja no comprende este proceso evolutivo, el conflicto permanece y la pareja entra en la etapa de la TURBULENCIA, cargados de una desilusión que les impide mirar objetivamente los problemas y por ende encontrar soluciones.

Es momento de buscar acompañamiento profesional y decidir hacia dónde quieren dirigirse, a consolidar su relación o a tomar rumbos distintos y evitar quedarse estancados en esta etapa de tanto sufrimiento y dolor.

Si estas conviviendo por primera vez con tu pareja y estás en la etapa del ENAMORAMIENTO, te das cuenta que no se conocen lo suficiente, que las expectativas no se cumplen y además están embarazados, la posibilidad de que estén en Turbulencia es muy alta, de manera que las peleas cada vez son más frecuentes e intensas.

Es un resultado lógico y lo importante es comprender lo que está ocurriendo.

No se trata de juzgar ni de criticar si comienzan la convivencia antes de las etapas del NOVIAZGO, el COMPROMISO y el MATRIMONIO, o si comienzan las relaciones sexuales o si salen embarazados, el punto es que necesitan claridad para poder entender lo que les pasa y reconocer que llegó el momento en el cual se hace necesaria la intervención profesional y validar su deseo o no de continuar con la relación.

Recuerda, cada etapa tiene sus propias exigencias y dinámicas y de verdad, hay que prepararse para vivir cada una de ellas de la manera más funcional que puedas, y eso es posible.

¡Busca ayuda profesional!

Psicóloga Yamilet Pinto

@yamiletpinto

PsicólogaFPV-16092

yamipinto@gmail.com

Ten la información al instante en tu celular. Únete al grupo de Diario Primicia en WhatsApp a través del siguiente link: https://chat.whatsapp.com/FopTLMA2UQH84bl4rmWiHD

También estamos en Telegram como @DiarioPrimicia, únete aquí: https://t.me/diarioprimicia

error: