Además de ser descrito como un lugar inseguro, varias de sus calles no cuentan con asfaltado.
Solo “la fe en Dios” mantiene a familias de la comunidad, quienes no disfrutan de ningún beneficio.
Habitantes siguen denunciando la falta de atención por parte de instituciones públicas.
Habitantes esperan visitas de entes gubernamentales lo antes posible para que palpen las carencias existentes.
Calamidades es lo que se encuentra en toda la comunidad, los niveles de abandono son altos.
La casa de estudios no cuenta con cableado eléctrico, agua potable ni apoyo policial, por seguridad.
Cantv explicó que un grupo de trabajadores realizan las labores para solucionar los cortes registrados en el tramo de Miranda y Anzoátegui.
Las plegarias hechas por los moradores siguen sin surgir efectos ante la negativa de las autoridades en resolver las dificultades