Habitantes señalan que varias calles del sector están llenas de huecos.
Hace nueve días ocurrió un caso similar en la misma zona que se extendió por medio día.
Sospechan que las casas abandonadas a pocos metros del preescolar Luisa Cáceres de Arismendi sirven como guarida de delincuentes.
Solicitan a la Alcaldía de Caroní una retroexcavadora para poder destapar el hueco y despejar el área.
El paso del transporte público también se complica con el deterioro del pavimento.
Como protesta ante la dificultad para transportarse, habitantes paralizaron todas las actividades en la región con la llamada “hora cero”.
Según los vecinos, la última vez que asfaltaron la comunidad fue durante la administración del exalcalde Antonio Briceño.
El comisario Douglas Rico publicó a través de su cuenta de Instagram que los habitantes han denunciado ser víctimas de robos a mano armada.
Los habitantes deben convivir con los malos olores y animales a consecuencia de las aguas negras que corren por las calles y afectan sus hogares.
Vecinos aseguran que el tubo subterráneo roto “es una bomba de tiempo”, porque el terreno se socavó.