El motivo de la discusión habría sido pasional, mencionó la policía de la zona.
Adquirían cocaína en Colombia y la enviaban en “lanchas rápidas y barcos pesqueros a la isla de Curazao o puertos venezolanos”.
Sostuvo que captaron comunicaciones que hablan de un plan a llevarse a cabo este 1 de noviembre.
Plantearon que los connacionales que quieran regresar y traigan desde Colombia una PCR negativa avalada por la OPS no tengan que hacer la cuarentena.
A uno de los cadáveres le dejaron dos notas escritas en un papel sobre el abdomen.
Se trata de Ana Soto Cueto.
“No quiero estigmatizar a los venezolanos”, dijo.
Opositores y sindicalistas sostiene que la explosión habría ocurrido por una falla en las actividades para reactivar la refinería.
Esto significa que se mantiene la restricción para eventos de carácter público o privado.
La mamá les “prestó” a la menor de solo dos años de edad para utilizarla y pedir limosnas.
Era responsable de secuestros, asesinatos y reclutamiento de menores, de acuerdo con el gobierno de Colombia.
La niña fue trasladada al Hospital Central de San Cristóbal, en donde le realizaron las suturas de rostro y brazo izquierdo.
De acuerdo con varias fuentes Colombia sería su nuevo destino.
Las dos menores se llaman Laura Paola Marín, de 17 años, y Ana, de 16 años. Se montaron en un camión rojo que les dio “la cola”.
“Siempre que hemos tenido viajes me hago la prueba y pues ayer (jueves) me la hice y confirmaron que tengo coronavirus”, dijo.
El vehículo accidentado quedó completamente cubierto por las aguas, lo que impidió que las víctimas pudieran salir.
Se aprovechaban el alto tráfico de la zona para amedrentar a los conductores.
Aseguran que ya van 313 de los suyos asesinados en los dos años del gobierno de Duque.
Joemar Guarecuco en Colombia fue otra que se hizo sentir en el marcador.
El hombre vive en Cali y captaba a sus víctimas por Facebook. También lo investigarán por la muerte de su mamá y hermano.