Opinión

¿Y si Cambio? Cambiemos el pánico por la presencia: Guía psicológica ante la emergencia

Hoy, más que nunca, necesitamos activar la pausa para recuperar el centro. No podemos controlar el movimiento de la tierra.
Yamilet Pinto
jueves, 25 junio 2026

Cambiemos el pánico por la presencia: Guía psicológica ante la emergencia

La tierra se movió con fuerza este 24 de junio en nuestra Venezuela. El sismo de magnitud 7.1 que sacudió gran parte del territorio nacional, especialmente a Caracas, nos ha dejado a todos con el corazón acelerado y la mente abrumada. En minutos, las redes sociales se inundaron de imágenes impactantes, reportes de daños y alarmas que encienden el miedo primario de supervivencia. Si estás lejos de los tuyos, la angustia se multiplica; si estás en el lugar de los hechos, el cuerpo sigue en alerta.

Sabemos que el miedo y la incertidumbre activan instantáneamente nuestro sistema nervioso simpático, inundando el cuerpo de cortisol y adrenalina. Es una respuesta biológica normal ante un peligro real. Sin embargo, prolongar ese estado de alerta máxima debilita nuestro sistema inmunológico y nubla nuestra capacidad de decidir con claridad.

Hoy, más que nunca, necesitamos activar la pausa para recuperar el centro. No podemos controlar el movimiento de la tierra, pero sí el mapa de nuestro mundo interno.

Kit de Primeros Auxilios Psicológicos

Cuando el entorno es caótico es determinante volver al momento presente para recuperar la calma. El cuerpo necesita señales de que el peligro inmediato ya pasó, de manera que toma nota de esta guía de herramientas sencillas basada en la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y el Mindfulness para transitar esta emergencia con la mayor serenidad posible.

Aplica y comparte estos pasos:

  1. Vuelve al “Aquí y Ahora”:
  • Usa la respiración como ancla: No intentes “calmarte” a la fuerza. Solo inhala en 4 tiempos, retén el aire en 4 y exhala lentamente en 8 tiempos. La exhalación prolongada le dice a tu cerebro: “Estamos a salvo en este segundo“.
  • Filtra la información: Las redes sociales son útiles, pero la sobreexposición a imágenes catastróficas y rumores alimenta el pánico. Elige una sola fuente oficial para informarte, revisa dos veces al día y luego desconecta. Cuidar tu mente también es proteger tu salud.
  • Haz contacto con propósito: Si estás lejos de tu familia, establece un canal de comunicación breve y eficiente. Un mensaje de texto suele colapsar menos las líneas que una llamada: “Estoy bien, resguardado, te amo. Mantén la calma”. La certeza calma la ansiedad.
  1. Desmantela los pensamientos catastróficos:  Ante las advertencias de réplicas o tsunamis, la mente tiende a saltar al peor escenario posible, es lo que conocemos como catastrofismo.
  • Identifica el pensamiento: Cuando te descubras pensando “Esto fue solo el principio, viene una réplica peor y va a terminar de tumbar lo que quedó”. Detén el pensamiento.
  • Cámbialo por un pensamiento funcional: comienza por preguntarte ¿Este pensamiento me ayuda a protegerme o me paraliza? Y luego sustitúyelo por: “Los sismos y sus réplicas son impredecibles, anticipar el desastre no me protege. Lo que sí me protege es estar alerta, pero en calma”.
  • Enfócate en lo que SÍ puedes controlar: No puedes controlar las placas tectónicas, pero sí tener a la mano una linterna, tus documentos, agua y los números de emergencia. La acción desplaza a la ansiedad.
  1. Abraza la vulnerabilidad ante las pérdidas materiales: ver edificios afectados y estructuras caídas duele profundamente. Las cosas materiales representan nuestro esfuerzo y estabilidad.
  • Permítete sentir: Es normal sentir rabia, tristeza o frustración. No reprimas la emoción; el llanto es un mecanismo biológico para liberar la tensión acumulada.
  • Practica el reencuadre cognitivo: Aunque suene difícil en este momento, recuerda la premisa fundamental que reza “Las estructuras se reconstruyen, las vidas no”. Tu mayor activo es tu vida y tu capacidad de resiliencia. Céntrate en la gratitud.

Abramos los brazos a la solidaridad

Los venezolanos sabemos de resiliencia, de darnos la mano y de levantarnos juntos. Hoy hagamos una pausa, miremos a quien tenemos al lado y ofrezcamos una palabra de aliento.

Si logras calmar tu mente, serás el faro de luz que ilumine el camino de alguien más.

Misión cumplida hoy si lograste ponerte a salvo. Ahora, respira profundo, abraza espiritualmente a los tuyos y mantén la fe en que, juntos, también superaremos este movimiento. Estamos a salvo en este instante.

¡Sigamos transformando el miedo en consciencia!

 

Yamilet Pinto

FPV. 16.092

@Yamiletpinto

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