En el Día de la Mujer, pasemos del resentimiento a la autonomía femenina
En el Día de la Mujer, pasemos del resentimiento a la autonomía femenina
En mi experiencia como mujer y como psicóloga, me gustaría compartir contigo una reflexión que he hecho en los últimos días. Me llama la atención observar cómo reaccionamos las mujeres cuando vemos a otras, por ejemplo, cuando una mujer adulta ve pasar a otra más joven, que se muestra segura y cuidada, en su mirada muchas veces hay juicios como: “Cuánta arrogancia”, “solo le importa su físico”, incluso pensamientos machistas como “cuando los hombres se van a casar, no se buscan una mujer así”.
Lo que vemos no es realmente un conflicto entre mujeres, sino el reflejo de una guerra interna.
La proyección como escudo
Cuando nos sentimos insatisfechas con nuestra realidad y no tomamos acción para cambiarla nuestro cerebro puede recurrir a mecanismos de defensa para protegerse de la incomodidad de la responsabilidad que evadimos. Por eso, es más sencillo etiquetar a otra de “vacía” que admitir que nos pesa ver en alguien más el amor propio y la disciplina que no nos damos a nosotras.
Una vez que nos hacemos conscientes de este patrón de pensamiento, podemos escoger qué hacer al respecto.
Pasemos del recelo a la motivación
A esas mujeres adultas que creen que es tarde ¡les tengo buenas noticias! Nunca es tarde para reclamar nuestro cuerpo y nuestro bienestar. Nos han educado con la creencia de que debemos ser de agrado para otros, pero la verdad es liberadora: Tu valor no depende de factores externos, lo decides tú y lo cultivas con tus hábitos, tu conexión contigo misma y tu formación.
Por eso, cada vez que venga a ti ese pensamiento de crítica acerca de ese vestido ajustado que tiene otra mujer, su personalidad o su comportamiento, pregúntate “¿Qué me dice eso acerca de mí? También puedes desafiar esas creencias, entendiendo que hacer ejercicio, maquillarse, vestirse como les guste, ser auténticas, respetarse, reírse sin ataduras, estudiar y prepararse son actos de autocuidado, no una búsqueda de validación externa.
Blindate emocionalmente
Y no solo pasa en mujeres adultas, si eres una mujer más jóven y te has sentido juzgada, preguntándote: “¿Qué estoy haciendo mal para recibir esas miradas?”, ¡No te apropies de una narrativa que no es tuya! Si no tienes suficiente evidencia sobre que el problema eres tú, es porque quizá no lo eres. Quizá representas algo para alguien a quien le incomodas, quizás a sus excusas, creencias limitantes o frustración.
No caigas en el “Yo soy mejor porque me cuido”, la verdadera satisfacción está en seguir trabajando en ti sin necesidad de recibir la validación de otros por tu esfuerzo y sin competir con nadie que no seas tu. Incluso, no siempre tenemos que responder, y si lo haces que venga desde la empatía, entendiendo que hay mujeres que se guían por una educación, una cultura, una época que les sembró miedo y sumisión.
3 Herramientas prácticas para transformar la mirada
- El registro de pensamientos: Cuando te descubras criticando a una mujer por su actitud, cómo se viste o su energía, toma nota de la situación en la que eso pasó y el pensamiento que tuviste:
– Pensamiento automático: “que ridícula, cree que se ve mejor que todas”
– Emoción: Amargura, envidia o tristeza
– Desafío lógico: ¿Realmente sé que ella se siente mejor que todas? ¿Es ella el problema?
- El reencuadre del esfuerzo vs. Vanidad: Si alguna vez te sientes juzgada, cambia la narrativa dentro de ti. Si te miran de mala manera o recibes un comentario pasivo-agresivo, puedes repetirte “Sus palabras no me definen ni a mi realidad”. El autocuidado no es vanidad o arrogancia, es respeto por tí misma.
- La regla de 5 minutos: Para las mujeres que sienten que es “tarde” para ellas o que no pueden cambiar, probemos buscar la acción en lugar de la motivación. Comprométete a hacer todos los días por, mínimo, 5 minutos algo que te haga sentir bien, que te acerque a quién quieres ser, ya sea salir a caminar, elegir ropa que te haga sentir bonita, cocinarte algo rico, consentirte. Tu autoconcepto empieza a cambiar cuando empiezas a moverte.
Recuerda, no somos rivales, el éxito o la belleza de otra mujer no le restan nada a la tuya. Todas somos suficientes, hoy, mañana y siempre.
Yamilet Pinto
Psicóloga
Ten la información al instante en tu celular. Únete al canal de Diario Primicia en WhatsApp a través del siguiente link: https://
También estamos en Telegram como @DiarioPrimicia, únete aquí: https://t.me/
