Cabe destacar que solo un pequeño tramo de la entrada a la urbanización cuenta con asfaltado.
Los días de lluvias el estado de la carretera empeora, aunado a la formación de lagunas que impiden el paso vehicular por la falta de drenajes.
Los gastos a los tanqueros son de 240 bolívares a la semana para abastecerse en sus hogares.
Explican que la comunidad requiere la instalación de tres transformadores para estabilizar la energía en el caserío.
En las noches el sector parece una “boca e’ lobo”, además poseen un suministro eléctrico deficiente por la falta de transformadores.
La falta de asfaltado y las fallas eléctricas son otras de las carencias de los habitantes de la comunidad.
Se tratan de las vías principales, el resto aún es de tierra.
Aprovechan los minutos en los que llega para llenar sus “pipotes”.
Entre las vías afectadas están calle Negro Primero, El Palmar, El Nazareno y Bolívar.
El sector carece de otros servicios públicos como: falta de suministro de agua potable, alumbrado público, gas doméstico y asfaltado.
El sector está casi intransitable debido a los huecos que se encuentran en las calles.
Las calles son de tierra, el alumbrado eléctrico es deficiente y tampoco tienen una red de aguas servidas.
Piden agua, asfalto y un buen servicio eléctrico.
Las vías de comunicación están desaparecidas por la maleza, aunado a la falta de alumbrado se vuelve un peligro.
Más de 15 años que no atienden al sector, sobre todo en materia de asfaltado.