No se trata de borrar lo vivido, sino de integrar las experiencias, sanar las heridas y construir sobre los cimientos de la sabiduría acumulada.
Para encontrar ese “destino”, es fundamental entender que éste se construye desde adentro.
Aprovecha los primeros días del año para reflexionar sobre los cambios que deseas hacer para que en el próximo ciclo seas exitoso.
Para que exista un proyecto común, la pareja ha de haber superado las dos primeras etapas de una relación.