Llamas alcanzaron valla publicitaria, cercas, árboles, baranda y semáforo.
El fuego alcanzó los puestos que están ubicados en el estacionamiento del parque.
La sequía y la falta de atención han hecho estragos.
Árboles caídos, maleza y malocas derribadas, reflejan el abandono de este pulmón natural en el centro de la ciudad.