Poner la realidad en las manos divinas coloca a la persona en la actitud de apreciar y apropiarse de toda virtud y mérito.
“Recapacitar” aparece en el libro de Ezequiel: Dios toma la palabra a través de su profeta.
Mis pensamientos ya contienen la motivación suficiente para que me ponga en movimiento.
Tendremos ocasión de escuchar este domingo próximo un aspecto bien curioso de nuestra historia.
Lo llamativo de este pasaje es que coloque en nuestras manos la salvación del otro.
Con la muerte presente aún ante mis ojos, leo los pasajes que nos ofrece la liturgia el próximo domingo.
El país requiere urgentemente de alternativas políticas democráticas, que oreen este ambiente tan cargado.