A pesar de la antigüedad todavía mantienen las resinas aromáticas vegetales, de pino, cedro, enebro, mirra o incienso.
Solo cinco pasos son necesarios para que hagas tu propio aceite en casa. Necesitas tu planta favorita y alcohol.
Poner una gota del aceite esencial de lavanda en cada extremo de la almohada actúa como sedante del sistema nervioso.
La hierba estimula el apetito y facilita la digestión; además, posee efecto un antimicrobiótico y propiedades antibacteriales.
Un desodorante natural se logra combinando bicarbonato de sodio y limón, el cual termina siendo excelente para atacar el mal olor.
Para aquellos que quieren tener un ambiente agradable en el hogar u oficina.