¿Y si Cambio?: Acompaña estratégicamente a tu equipo tras el impacto emocional del sismo
Acompaña estratégicamente a tu equipo tras el impacto emocional del sismo
Los efectos del doble terremoto siguen sintiéndose. No solo se sacudió el suelo; también nuestras estructuras internas se movieron. El impacto psiconeuroinmunológico y emocional no se limita únicamente a quienes estuvieron en el epicentro como La Guaira, se extiende a quienes desde la distancia y desde sus empresas se sienten movidos y muy afectados, directa o idirectamente.
Ya sabemos que el cerebro no distingue entre una amenaza directa e inminente y una amenaza indirecta que involucra a nuestros seres queridos o a nuestra comunidad. La incertidumbre, la empatía ante el dolor ajeno y la hipervigilancia activan de forma sostenida el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HHA), el cual libera cortisol y adrenalina de manera continua, lo que a nivel neuroquímico se traduce en fatiga mental, labilidad emocional, insomnio y una bajada directa en las defensas del sistema inmune.
Si a esta respuesta biológica le sumamos el estrés acumulado que muchas personas traían por factores económicos, tensiones de pareja, preocupaciones de salud o el desgaste propio del contexto país, el terremoto actúa como un detonante que sobrepasa la capacidad de autorregulación del individuo, y le afecta en su campo laboral.
En la empresa también se siente el duelo colectivo
No solo se vive el duelo por una pérdida física; existe también un duelo por la pérdida de la sensación de seguridad y predictibilidad. En las organizaciones, esto se refleja inmediatamente: irritabilidad en las relaciones interpersonales, dificultad para concentrarse, disminución de la productividad y una profunda sensación de pesadez o tristeza colectiva.
Para los líderes y gerentes que hoy buscan sostener a sus equipos en medio de esta crisis, la clave no es exigir la vuelta inmediata a la “normalidad”, sino acompañar la transición desde la contención psicológica y la neurobiología del bienestar.
Herramientas prácticas para líderes en el entorno laboral
- Crea espacios de “Ventilación Emocional” estructurada: El cuerpo necesita procesar la activación fisiológica del estrés. Si se reprime el malestar para “seguir produciendo”, la carga alostática, el desgaste del cuerpo por estrés, aumenta, derivando en burnout o reposos médicos. Evítalo:
- Iniciando las reuniones de equipo con una breve ronda de chequeo humano durante cinco minutos, antes de pasar a la agenda técnica.
- Permitiendo que las personas expresen cómo se sienten o cómo están sus familiares sin juzgar, corregir o dar falsas tranquilizaciones.
- Reestructura la carga cognitiva y crea metas a corto plazo: Bajo estrés agudo o acumulado, la función ejecutiva de la corteza prefrontal que se encarga de la memoria de trabajo, planificación y toma de decisiones se ve comprometida. Exigir el mismo nivel de procesamiento cognitivo que en momentos de calma, genera frustración y paralización. Puedes:
- Dividir los proyectos grandes en micro-metas diarias.
- Rediseña temporalmente las prioridades distinguiendo lo urgente de lo vital.
- Da instrucciones claras, cortas y por escrito para compensar la falta de atención o dispersión temporal de los colaboradores.
- Introduce micropausas de autorregulación: Para activar el sistema parasimpático, encargado del descanso, digestión y recuperación celular, se necesitan anclas de regulación somática durante la jornada laboral, como:
- La técnica RAE, la Pausa de 3 Minutos:
- Reconocer: Pausar la tarea y notar los pensamientos y sensaciones físicas actuales, sin luchar contra ellos.
- Anclar: Llevar la atención a la respiración, sintiendo cómo entra y sale el aire por la nariz o cómo se mueve el abdomen.
- Expandir: concientizar la postura del cuerpo completo sentado en la silla, sintiendo el contacto firme de los pies en el suelo, lo cual brinda una sensación de enraizamiento y estabilidad.
- Practica la flexibilidad y comunicación compasiva: Muchos colaboradores están atendiendo llamadas de familiares, gestionando crisis logísticas o lidiando con la ansiedad de seres queridos en las zonas más afectadas, apóyalos:
- Estableciendo acuerdos claros y flexibles sobre horarios de contacto o modalidades de trabajo si la labor lo permite. La certeza y la claridad en los acuerdos reducen la incertidumbre, que es una de las mayores fuentes de estrés neurobiológico.
El liderazgo integrativo en tiempos de crisis no exige tener todas las respuestas, sino ofrecer una presencia regulada, empática y clara. Cuando una empresa cuida la salud mental de su gente en los momentos de vulnerabilidad, no solo protege la continuidad de sus procesos, sino que construye una cultura organizacional resiliente y profundamente humana.
Yamilet Pinto
FPV. 16.092
@Yamiletpinto
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