Opinión

Hablemos hoy de: El tiempo se va

En la medida en que aumenta la edad en el ser humano, el cerebro procesa con mayor lentitud la información, por tal motivo se genera la sensación que el tiempo transcurre con mayor rapidez.
Montilva
martes, 21 julio 2026

El tiempo es intocable, autónomo, importante, silencioso, y no se detiene ni se va, lo que se nos puede ir realmente es la vida. Y cuando esta se marcha, ya no hay nada que se pueda hacer.

Muchas veces sentimos la sensación que el tiempo pasa más rápido, pero somos nosotros los que lo aceleramos con nuestros pensamientos y a través de ellos, sometemos al cerebro a un trabajo intenso y exagerado, para poder procesar la información que recibe.

En la medida en que aumenta la edad en el ser humano, el cerebro procesa con mayor lentitud la información, por tal motivo se genera la sensación que el tiempo transcurre con mayor rapidez.

Un ejemplo de cómo aceleramos el tiempo es cuando llega el día lunes, la mayoría de las personas automáticamente piensan en el viernes. En ese momento estamos deseando que el tiempo pase volando y lo estamos acelerando mentalmente.

Muchas personas tienen la costumbre de dejar para después las cosas, sin darse cuenta que el tiempo es implacable y nunca se detiene. De ahí, el modelo mental que dice que no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Y nada más cierto, casi siempre cuando tomas la decisión de hacerlo, o es demasiado tarde, o está más caro lo que ibas a comprar, o la persona ya se marchó, o el proceso se cerró, o cualquier cantidad de situaciones que simplemente sucedieron en el tiempo que estaba previsto sucedieran.

No olvidemos nunca que el tiempo para un niño no es el mismo que para un adulto, ya que la proporción varía significativamente por diferentes elementos. El cerebro de los niños tarda más en procesar ya que está recibiendo constantemente nueva información, mientras en el adulto es más rutinario y recibe poca información nueva.

Cuando entendamos que la vida es hoy y que debemos dejar el pasado en el lugar  en el que se encuentra, tal vez podamos comprender que la oportunidad siempre está presente y dispuesta para ser aprovechada. Así que tomemos la decisión de seguir viviendo de verdad rompiendo con la monotonía y la rutina que nos están enterrando vivos. No sigamos perdiendo el tiempo.

Al abrir los ojos tomemos la primera oportunidad que se presente y salgamos a recorrer nuevos caminos, cambiemos rutinas, creemos nuevas experiencias, ampliemos los horizontes, aumentemos las amistades mejorando la comunicación, reunámonos con mayor frecuencia, compartamos una buena conversación, una copa de vino o un café, salgamos a caminar, hagamos las compras para la casa, disfrutemos de la pareja, los hijos, nietos y amigos, demos una vuelta completa a la rutina convirtiéndola en algo más productivo. Veremos los resultados y nos sorprenderemos de manera positiva, en la forma cómo nuestra vida cambia para bien. Nuestro espíritu se sentirá mucho mejor y la salud recibirá el aliento que necesita para que tus días sean cada vez mejores.

Y como dice la Biblia, todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tal vez este sea el momento y la hora que hagas los cambios que te favorecerán y harán de tu vida algo mucho mejor.

El tiempo es valioso pero no dudes en gastarlo de manera asertiva, por tanto, deja de lado lo material y simplemente vive.

No olvides que cuando se ama de verdad nunca se envejece, porque muy adentro del alma siempre hay una llama encendida.

De qué sirve ser rico si el tiempo se acaba? Ocúpate de vivir el hoy que es lo único real.

Sabes cuál es el enfoque de la Psicología Cognitiva?

Los procesos mentales

Lea También:
error: