Opinión

Cuento: La conversación (Un prototipo actualizado)

Indudablemente que la vida es algo muy complejo y al mismo tiempo tan singular, por lo que en muchos casos se convierte en algo “cantinflérico”.
miércoles, 26 julio 2023

Una mañana de día X, un mes X y año 2023, Flor hace uso de su móvil- Aló, aló …, Stalin, ¿me escuchas? Te habla Flor, ¿cómo estás?

– En respuesta Stalin, con voz agresiva, de “pocos amigos”, le dice – A propósito, Flor, menos mal que llamaste, porque tengo muchas cosas que decirte- Flor en voz baja, más bien conciliadora le responde -Pero ¿qué te pasa Stalin? ¿Por qué me tratas así?, solo quiero conversar contigo acerca de la salud de mamá y además saber de ti ya que me cuesta tanto comunicarme contigo porque nunca contestas- Ripostó Flor, toda apesadumbrada y extrañada por la actitud de su hermano querido y que siempre protegió desde niño, como hermana mayor que era.

Stalin en forma acalorada le respondió -Pues mira, óyeme, Flor, ya estoy arrecho, por bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla -bla % bla $ bla # bla $ bla # bla bla # # bla bla bla ¡ bla ¿ bla bla ¿ bla bla ##% BLA, BLA…. , bla bla bla bla.

-Flor impávida, contestó: -Pero Stalin, pero Stalin, Stalin, déjame hablar.

Por favor- Insistía Flor tratando de no alterarse, pero Stalin no paraba y reiteraba con voz muy alterada y con procacidades cada vez más desternillantes – Coño, porque yo no soy un pendejo, y además por bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla ….

– Mientras Flor trataba, pero no podía decirle nada, explicarle nada: – bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla ……… – Stalin, Stalin, Staaalin, escucha, escúchame por favor, Stalin aprende a escuchar- Con voz queda pedía Flor.

Pero Stalin seguía hablando, más bien vociferando. Quizás como dicen por ahí “desde sus inseguridades”. Con el agravante que siempre le ocurría de no recordar lo que decía.

Por supuesto, porque no oye lo que dice y menos lo que ha dicho en oportunidades anteriores, en otras palabras, no recordará si no ha escuchado a los demás. – -bla % bla $ bla # bla $ bla # bla bla # # bla bla bla ¡ bla ¿ bla bla ¿ bla bla ##% BLA, BLA…. .-

Así, transcurrieron casi 30 minutos de “conversación cordial”. Al final, Flor pudo decirle a su hermanito Stalin una frase categórica y definitiva: -Esta bien Stalin, ambos, tú y tu muy reflexiva esposa tienen razón- En respuesta muy corta, Stalin adujo: bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla-bla % bla $ bla # bla $ bla # bla bla # # bla bla bla ¡ bla ¿ bla bla ¿ bla bla ##% BLA, BLA…. . – Y, no quiero saber nada más sobre esto. No quiero que me invadan mi hogar con sus intervenciones. ¡En mi casa mando yo! – Y, violentamente trancó el teléfono.

Flor, como siempre optó por contener sus lágrimas. A ella y a su hermana menor, Herminia, les afecta mucho la enfermedad de su mamá y sobre todo la lejanía que les ha causado el éxodo obligado por el que atraviesan los venezolanos en la actualidad.

Mientras tanto: -bla % bla $ bla # bla $ bla # bla bla # # bla bla bla ¡ bla ¿ bla bla ¿ bla bla ##% BLA, BLA, BLA, BLA…. – Adivine adivinador, ¿quién quedó hablando? – Cabe aquí, increpar a Flor, diciéndole “La culpa es tuya, por esperar rosas de quien te regala espinas” (Anónimo).

¡Y Colorín Colorado, este cuento se ha terminado!

Corolario: ¡Cualquier semejanza es pura coincidencia! Lo anteriormente narrado conlleva a un balance necesario.

Indudablemente que la vida es algo muy complejo y al mismo tiempo tan singular, por lo que en muchos casos se convierte en algo “cantinflérico”, pero no por lo humorístico primordialmente, sino por lo conflictivo de sus resultados, sobre todo en las relaciones sociales, verbigracia la comunicación “armoniosa, clara, precisa y concisa” entre las personas, que en oportunidades se refleja profundamente entre familiares o amigos entrañables, todo ello alcanzado por el portentoso desarrollo tecnológico que “agraciadamente” nos confiere la telefonía del WhatsApp y otras redes sociales que nos “unen” tan fraternalmente.

Antes, sin embargo, conviene señalar en general las características o perfil de estas personas que no dejan hablar a los demás en una conversación, a saber: Son locuaces compulsivos, egocentristas, sujetos de poca socialización y de hábitos inaceptables de conversación. En realidad, presentan un estereotipo singular de charlatán que utiliza como “arma” un trastorno psicológico denominado verborrea.

Pensamientos:

“La conversación es la expresión de nuestro modo de pensar”. (Séneca, 2 AC-65) 

“La verdad sólo puede emerger al final de una conversación, y en una conversación genuina (es decir, aquella que no es un soliloquio disfrazado) ninguno de los interlocutores sabe o puede saber a ciencia cierta cuándo llegará a su fin (en caso de que lo haya).” (Zygmunt Bauman)

¿Por qué será que en esta familia nunca nos decimos las cosas que realmente importan? (Alejandro Palomas)

“Mejor que levantar la voz, reforzar el argumento”. (George Herbert) 

Canada, 26 de Julio 2023

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