Es una infección que se produce en las encías, junto a la raíz del diente; se forma pus y suele ser muy doloroso.
Se debe aplicar el gel desde la raíz hasta las puntas, cuando esté en la ducha, y dejarlo actuar por unos minutos. Luego enjuagar con abundante agua.
Se recomienda usar esta mezcla 2 o 3 veces por semana para obtener mejores resultados.
La mezcla nutrirá e hidratará a profundidad el cutis y ayudará a eliminar las impurezas.
Para la receta necesitas una cucharadita de ungüento a base de mentol y eucalipto, bicarbonato y agua.
Una dieta rica en fibra y una buena hidratación son esenciales para ayudar con el tránsito intestinal, además del consumo de tés.
Solo necesitas 1 vaina de vainilla partida, ½ taza de aceite de coco, ½ taza de manteca de cacao y ½ taza de aceite de almendras dulces.
Se recomiendan en caso de dolor o heridas superficiales, pues tienen propiedades antiinflamatorias y relajantes.
Esta bebida contribuye a subir las defensas, es desintoxicante, moviliza al intestino y favorece la circulación de la sangre.
La manzanilla, las sales de Epsom, el árnica, el Hamamelis y la corteza de roble te ayudarán a aliviar la inflamación y el dolor.
Llevar una dieta rica en alimentos sanos, como las frutas, apoyará su correcto funcionamiento.
varios sistemas de medicina holística se emplea como complemento para relajar el sistema nervioso
Vinagre de manzana, romero y menta da magníficos resultados en poco tiempo para combatir la resequedad capilar.
Los antioxidantes te ayudarán a eliminar las células muertas que no dejan regenerar los tejidos de una forma satisfactoria.
A este compuesto mineral se le otorgan facultades que van desde la desintoxicación hasta las mejoras en la apariencia de la piel.
Para la receta necesitarás clavos de olor, maicena y aceite de oliva.
Previene y mejora los síntomas de la gripe, resfriados y también asma.
Esta planta es una aliada sobre todo de la salud femenina.
Se emplea como tónico digestivo en caso de indigestiones nerviosas o por consumo de alimentos que sientan mal.
Se puede consumir fría o caliente, sola o como acompañante de las comidas.