Las bebés siguen recluidas en el Hospital Ruiz y Páez, recibiendo oxígeno tras presentar dificultad respiratoria. Se llaman Diosmary y Diosanna.
Por lo pronto se encuentran estables, aunque monitorean de cerca su situación. Este lunes van a ser evaluadas por un cardiólogo.
Las pequeñas compartían el corazón y el hígado. La madre es una joven de 18 años que tuvo un control prenatal deficiente.