Son un snack super fácil de hacer, mezclando la cremosidad del probiótico con la dulzura de las frutas.
Come un puñado de la legumbre cuando tengas hambre entre comidas, brinda saciedad.
Son ricas en vitaminas, ácido fólico, ácidos grasos, omega 3 y omega 6, potasio, calcio, hierro, magnesio, cobre, zinc y fósforo.