Las muchachas eran invitadas a centros nocturnos, donde eran dopadas y llevadas por los sujetos, aún por detener.
Cinco de las detenciones se produjeron en España, en Madrid, Valencia y Salamanca.
La captación de la víctimas habría sido a través de Facebook y por medio de engaños.
Las víctimas eran captadas por su estado de vulnerabilidad. Vivían hacinadas y debían estar disponibles las 24 horas del día.