La primera hipótesis apunta a un cortocircuito en las luces de un pesebre.
Familiares no saben las razones del secuestro.
Las autoridades venezolanas señalan que violó la soberanía del país al entrar de forma ilegal.
El presunto agresor confesó que, luego de tomar licor y de una discusión con la mujer, terminó golpeándola hasta acabar con su vida.
El principal sospechoso es su pareja, quien también es venezolano, según contaron sus amigas.
A uno de los cadáveres le dejaron dos notas escritas en un papel sobre el abdomen.
En las últimas semanas el flujo de migrantes venezolanos aumentó a pesar de que los cruces oficiales están cerrados.
Las organizaciones sin ánimo de lucro han pedido a las autoridades atender la problemática de manera urgente.
Autoridades se trasladaron hasta el Norte de Santander para investigar lo sucedido.
Los agresores dejaron en el lugar unos panfletos firmados a nombre de la disuelta guerrilla Farc.