El líder de una banda criminal ordenó la matanza tras acusar a las víctimas, la mayoría mayores de 60 años, de haber enfermado a su hijo.
El día que su hijo falleció, se encontraba trabajando en el teatro.
El club manifestó que todos sus componentes y, por extensión, todo el mundo del fútbol, envía su cariño y sus mejores deseos para el ariete portugués.