Lo que se anega se sumerge en el agua; lo que se inunda está debajo de ella. Se anega un buque, se inunda un terreno.
Lo necesario y lo forzoso, como lo indica la etimología, son efectos de la necesidad y de la fuerza: preciso es lo que la convivencia requiere.
Capcioso es el que lleva segunda intención. Insidioso el que lleva intención hostil. El capcioso no oculta sus planes.