Los médicos ya conocen un poco más de la enfermedad y hay más alternativas de tratamientos que surten más efectos.
En el país el gobierno nacional autorizó su uso para los pacientes que padecen la enfermedad.
Durante los primeros meses de la pandemia, la autoridad tildó al covid-19 como una “gripecita”.
Se realizaron ensayos en los que participaron más de 5 mil pacientes.
No encontraron voluntarios que quisieran participar en los estudios.
Hace unos días habían pedido que los detuvieran al considerar al medicamento como mortal.
Países suspendieron su uso, mientras que otros la siguen utilizando.
Un estudio reveló que no es eficaz en pacientes graves y por el contrario podría afectarlos más.
De acuerdo con un estudio es ineficaz y acelera la muerte de personas.
Se prescribe desde hace varias décadas contra el paludismo.
La FDA señaló que esos productos no pueden ser empleados “fuera de los hospitales o de las pruebas clínicas”.
Piden estar atentos a los efectos secundarios como el ritmo cardíaco.