Lyle y Erik admitieron haber matado a disparos a su padre, el ejecutivo de la industria del entretenimiento José Menéndez y a su madre Kitty.
En la decisión aclaran que “no es preciso un ‘no’ de la víctima” , sino que para que no exista delito “lo que hace falta es el consentimiento”.
Iniciarán los procedimientos legales para apelar.
Varias asociaciones civiles se reunieron en Ciudad Guayana para fijar posición ante los abusos a los trabajadores.