Collins, de 30 años, anunció en el Abierto de Australia que esta temporada sería la última que disputaría, porque sufre de endometriosis.
Tras 44 años una tenista local logra quedarse con el Grand Slam y así “romper la maldición”.
La australiana despachó a Madison Keys por 6-1, 6-3 en 62 minutos, mientras que a estadounidense eliminó a Swiatek.