La concha de la bana es rica en fenólicos, que cuentan con propiedades antimicrobiales y antioxidantes.
La cáscara de piña contiene fibra, magnesio y bromelina, componentes que ayudan con problemas de la salud.
Siempre y cuando se ingieran en porciones moderadas, son una gran opción para los que sufren dificultades para digerir alimentos duros.
Consumirlas hace una “limpieza total” en su organismo, suprimiendo las toxinas y normalizando las tasas de colesterol y triglicéridos.
Es conveniente usarla en la nevera para eliminar los olores molestos. Basta con poner la cáscara con un poquito de sal durante dos semanas.
Se puede consumir y es un gran aliado para reforzar la salud.