“El Santo Padre aceptó la renuncia”, expresó la Santa Sede en un comunicado.
Siempre dijo que era inocente de las acusaciones.
Expresó gran preocupación por “la degradación general del país”
Formará parte del ente que supervisa la relación de la Iglesia Católica con diferentes culturas
Señaló que la iglesia venezolana es partidiaria a que se busque una solución pacífica
Instó al gobierno a “escuchar la voz del pueblo más humilde”.
Instó a los venezolanos a no caer “en violencia y odio”
Exigió que no se incorporen bandas armadas a controlar el orden público