‘Larry Changa’ habría llegado a territorio colombiano en 2022 obteniendo documentos falsos y se vinculó a negocios en el eje cafetero.
Uno de los detenidos es de nacionalidad colombiana y presenta notificación roja por Interpol, a solicitud de su país, por secuestro y homicidio.
El sujeto ubicaba información sobre las potenciales víctimas a extorsionar y después de las faenas pesqueras les exigía el dinero obtenido.
La División de Investigaciones de Delitos de Fraude y Estafa de la policía científica logró la captura.
Las detenidas de 35 y 45 años tenían adheridos a su cuerpo tres paquetes de ropa interior masculina.
La ciudadana fue hasta la finca donde la víctima trabajaba como obrero y lo enfrentó por una supuesta infidelidad.
El hombre aparece esposado, mientras una persona le grita al can “muérdelo, muérdelo”.
El hombre fue llevado a un centro de salud del municipio Brión y su condición es estable.
Aprovechaba el temor que siente la población por las actividades del criminal, dedicado a la extorsión, sicariato, robo y hurto.
El detenido aparece como el remitente del envío de fentanilo, propofol y midazolam incautados recientemente por la Uria-12 Lara.
La madre de la víctima salió a la bodega y cuando regresó sorprendió al hombre semidesnudo y a su hija atemorizada.
Al sujeto le incautaron más de 100 kilos de cableado, múltiples piezas de maquinarias, rieles, motores y herramientas.
Temiendo por su vida y la de su familia, la víctima fue forzada a efectuar varias transacciones a una cuenta bancaria.
El sujeto desenfundó un arma de fuego y abrió fuego contra la comisión, cayendo herido el funcionario.
Tras retirarse de una empresa se apropió de las facturas y exigió altas sumas de dinero a cambio de devolverlas.
Al momento de su detención, los hombres tenían 858 tarjetas de presentación donde ofrecían los servicios de prestamistas.
Portaban prendas alusivas al cuerpo detectivesco, con la finalidad de evadir los puntos de control, logrando burlar a las autoridades policiales.
La ciudadana de 36 años fue puesta a la orden de la Fiscalía Segunda del Ministerio Público.
En el procedimientos fueron recuperadas tres motos y dos armas de fuego; una de ellas pertenecía a un funcionario policial.
El ciudadano se habría enfurecido porque su progenitora le llamó la atención por las condiciones de higiene de la vivienda que ambos compartían.