Los fabricantes de bourbon de Estados Unidos instaron a Trump a dar marcha atrás en su guerra comercial.
El gobierno también apuntó a importaciones de ordenadores, equipos deportivos y productos de hierro fundido procedentes de Estados Unidos.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que responderán con contramedidas.
Trump estremeció los mercados la mañana del martes, tras la “guerra de anuncios”.
Wall Street cayó tras el anuncio.
“En el caso de México prácticamente todo es sin aranceles. Ni nosotros les cobramos aranceles ni ellos nos cobran aranceles a nosotros”, agregaron.
Las empresas deberían utilizar ese mes para trabajar hacia los objetivos del gobierno estadounidense y trasladar la producción a ese territorio.
Beijing respondió con aranceles de hasta el 15 % sobre una amplia gama de exportaciones agrícolas estadounidenses.
Los mercados bursátiles de Estados Unidos cayeron drásticamente tras los comentarios de Trump.
“China también será gravada con un arancel adicional del 10 % en esa fecha”, añadió.
Ha afirmado que otros países aplican impuestos injustos a productos estadounidenses.
Los aumentos de aranceles se personalizarían para cada país con el objetivo parcial de iniciar nuevas negociaciones comerciales.
“Es hora de que nuestras magníficas industrias regresen a Estados Unidos”, dijo el mandatario.
Las exportaciones chinas de paquetes de bajo valor se dispararon a 66 mil millones de dólares en 2023,
Beijing había criticado esos aranceles en un comunicado el domingo y prometió “defender resueltamente sus derechos”.
El mandatario de la provincia más poblada de Canadá, Ontario, dijo el lunes que pausaría todas las medidas de represalia contra Estados Unidos.
La mandataria informó, a través de su cuenta en X, que sostuvo una “buena conversación” con Trump, en la que llegaron a ese y otros acuerdos.
Trudeau instó a los canadienses a “elegir productos canadienses” cuando compren, instando efectivamente a un boicot de los bienes estadounidenses
Desde antes del anuncio formal de Trump, las principales organizaciones empresariales mexicanas cerraron filas contra el gobierno.
La medida entra en vigencia este 1 de febrero.