Jubilados y pensionados aseguraron que se mantendrán en las calles con su grito de guerra “¡No al exterminio!”.
Desde agosto del año pasado no les entregan las cajas Clap. Tampoco cuentan con seguro médico ni funerario.
Exigen un cronograma de entregas.
Consideran que los enfermos ocupacionales se beneficiarían.