Mis adultos mayores: La Psicogerontología
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Continuamos avanzando de manera constante en nuestro aprendizaje sobre la adultez mayor. En esta ocasión, exploraremos el concepto de Psicogerontología, un término derivado del inglés “geropsychology”, que se refiere a una rama de la psicología dedicada al estudio y a la intervención con respecto al envejecimiento, la vejez y las personas mayores.
La Psicogerontología surge en paralelo a la psicología del desarrollo y a la corriente teórica del ciclo vital, que considera el transcurso de la vida como el eje fundamental del envejecimiento y la vejez.
Se pueden identificar tres períodos históricos en el desarrollo de la investigación sobre el envejecimiento, cada uno de los cuales corresponde al surgimiento y evolución de disciplinas distintas pero interrelacionadas:
1. Periodo inicial (1835-1918): Durante este tiempo, se consolida la Geriatría como una especialidad médica dedicada a la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las personas mayores. Este enfoque se centraba en el envejecimiento desde una perspectiva negativa.
2. Periodo de desarrollo (entre ambas guerras mundiales): Surge la Gerontología, término acuñado por Rybnikov. Esta nueva disciplina se enfoca en las causas y condiciones del envejecimiento, así como en el estudio de las transformaciones del comportamiento a lo largo de la vida.
3. Periodo de expansión: A partir de este momento, se desarrolla la Psicogerontología como una rama de la Gerontología. Desde los años sesenta, se lleva a cabo una reconceptualización que se basa en el modelo biopsicosocial.
La Psicogerontología se posiciona como una especialidad de la psicología evolutiva, centrada en las últimas etapas del ciclo vital.
Su estudio abarca el envejecimiento —un proceso que transcurre a lo largo de la vida—, la vejez —que se refiere a las diferencias individuales asociadas a la edad— y la aplicación de estos conocimientos para fomentar el bienestar de las personas mayores y de sus cuidadores.
Esta disciplina está históricamente vinculada a la psicología del desarrollo y, específicamente, al modelo del ciclo vital. Es importante destacar que, mientras la gerontología es una ciencia multidisciplinaria, la Psicogerontología se considera una especialidad dentro de la psicología.
El psicogerontólogo o psicogerontóloga es el profesional especializado en esta área.
Su labor se centra en investigar y estudiar el envejecimiento de las personas, así como en implementar métodos de intervención y tratamiento que contribuyan a prevenir y/o demorar el deterioro cognitivo.
Además, su objetivo es promover una buena salud mental y el bienestar tanto de las personas mayores como de sus familias.
Para lograrlo, es esencial evaluar las necesidades de cada paciente y su proceso de envejecimiento —ya sea normal o patológico—, de modo que se pueda dirigir la atención psicológica hacia el entrenamiento (mantenimiento y mejora de capacidades cognitivas) o la rehabilitación (recuperación y prevención de una mayor pérdida a nivel cognitivo).
La salud mental de los adultos mayores es un aspecto que debe ser priorizado y atendido por un profesional especializado en Psicogerontología.
Este campo se enfoca en el estudio, evaluación, diagnóstico y tratamiento de las habilidades cognitivas que pueden verse afectadas con el envejecimiento, tales como la memoria, el aprendizaje y la coordinación.
Además, aborda las enfermedades relacionadas con esta etapa de la vida, así como la salud emocional y social de las personas mayores.
La Psicogerontología sostiene que cada adulto mayor es el resultado de su historia personal, donde interactúan el legado biológico, el repertorio de comportamientos del individuo y el contexto en el que ha transcurrido su vida.
A través de esta disciplina, se busca explicar y comprender, e incluso modificar, las actitudes de los individuos y de la sociedad que tienden a asociar la adultez mayor con la inutilidad o la decadencia, perpetuando la idea de que esta etapa está marcada por carencias y deterioro físico.
Es fundamental que cultivemos una mayor empatía hacia los adultos mayores, recordando que son individuos que han acumulado experiencias a lo largo de su vida.
“Quien consigue conservar la capacidad de percibir la belleza, no envejecerá nunca” (Franz Kafka).
Hasta la próxima columna. Muchos cariños desde mi riconcito, mi espacio para estudiar y escribir para Uds.
Aprecio sus comentarios, inquietudes o sugerencias a través del correo electrónico mariaequirozr@gmail.com o mi cuenta Instagram @mariaquirozr.
Psicóloga y abogada, María Quiroz.
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