Hablemos hoy de: La unión entre humanos
A pesar que el ser humano nace solo, biológicamente estamos preparados para vivir en sociedad. Por tanto la unión es una condición primordial para la supervivencia de la especie. De hecho, provenimos de la unión de un hombre con una mujer.
Y el mejor ejemplo de esto, fue el momento de la creación, cuando Dios estaba creando al mundo y creó al hombre, se dio cuenta que este se encontraba muy solo y fue cuando decidió crear otro ser para que fuera su compañía. Fue así como creo a la mujer, quien se convierte posteriormente en el soporte y la mejor compañía del hombre.
La unión entre seres humanos es compleja, pero a la vez es esencial para nuestra existencia. Si no, imagínense solos en el mundo, qué sería de su vida?
Esta necesidad de estar unidos se fundamenta en lo biológico, lo psicológico y lo social, de esta manera se puede convivir y establecer vínculos con los demás, formando una interacción que pasa por las conductas, las emociones y las actitudes, y que a su vez permiten el reconocimiento mutuo, la comunicación y la evolución conjunta.
La unión de los seres humanos es una condición natural para la supervivencia, pues contribuye a suplir las carencias individuales y a fomentar la vida en armonía, así como el establecimiento de una comunicación fluida y efectiva que permita comunicar las necesidades, y encontrar las ayudas mutuas que faciliten la solución de situaciones complejas.
Todo acto en el que intervengan dos o más personas, es una interacción a la que se le llama relaciones humanas. Es por esto que se denomina como el arte de llevarse bien con los demás. Y son positivas cuando intercambian sentimientos, visiones, ideas, principios, valores, metodologías, cultura, conocimientos y trabajo, alcanzando importantes niveles de empatía, compromiso, aceptación y solidaridad, entre ellos y la sociedad en la que se desenvuelven.
La conciencia juega un papel muy importante a la hora de seleccionar con quien o quienes te unirás. Debe ser una relación totalmente responsable, sincera, de respeto, armoniosa, justa y en equilibrio. Y, aunque no todo el tiempo tengas la suerte de hacer una buena selección simplemente porque la vida te las coloca en el camino, pues debes tener la capacidad para manejar la situación y encontrar las maneras de aportar al crecimiento y armonía del grupo o el entorno donde te encuentres.
La unión humana es algo espiritual, es la manera de mantenerte y sentirse vivo, es estar claro que formas parte de una sociedad, que eres hijo de Dios y el universo, que solo es casi imposible, que al reconocerse como personas se puede construir una alianza incondicional, porque para sobrevivir es necesaria la presencia de otras personas.
El ser humano es un ser social por naturaleza, por lo que necesita vivir en comunidad y mantenerse en constante interrelación.
Y, si necesitamos convivir en comunidad, por qué nos permitimos perder tiempo en conflictos de grandeza que no nos llevan a ningún sitio? Por qué se utiliza un supuesto estatus social para marcar diferencias entre uno y otro cuando Dios nos hizo a su imagen y semejanza? Por qué utilizar la envidia para ocultar nuestras faltas de voluntad y disposición ante la vida? Por qué querer ser como otros si uno de los regalos más grandes que nos dio el Todopoderoso fue ser único y universal? No dejemos pasar las oportunidades que cada día nos brinda Dios al abrir los ojos en la mañana, tomemos la decisión de unirnos en el amor, en la paz, el bienestar, la concordia, la solidaridad, la empatía, y veremos como el mundo cambia para bien de manera extraordinaria. Él estará con nosotros.
¿Sabes qué es un Borsalino?
Un sombrero.
