Soldados alemanes llegan a Groenlandia
El jueves 15 de enero , un avión de transporte militar despegó de una base en Alemania con destino a Dinamarca con 13 soldados alemanes a bordo. El viernes llegan a Groenlandia, territorio de Dinamarca, junto con un equipo de reconocimiento danés.
Allí, por invitación de Dinamarca, explorarán posibles cooperaciones militares para apoyar al socio de la Otan en cuestiones como la vigilancia marítima. “El objetivo es lograr un entendimiento sólido sobre el terreno para futuras conversaciones y planificaciones dentro de la Otan”, explicaron desde el Ministerio de Defensa alemán.
Respuesta a reivindicaciones territoriales de Trump
El detonante de la misión, llamada “Resistencia Ártica”, es una respuesta a la reivindicación del presidente estadounidense, Donald Trump, de anexionar el territorio groenlandés.
La isla más grande del mundo es rica en recursos minerales y de importancia estratégica debido a su ubicación, en particular para controlar las rutas marítimas en el Ártico. Trump parece dispuesto a utilizar cualquier medio necesario: comprándola, profiriendo amenazas o incluso recurriendo a la fuerza militar.
Las intenciones de Trump y el futuro de la alianza preocupa mucho a los aliados de la Otan.
“Si Estados Unidos ataca a otro país de la Otan, se acabó”, dijo la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. El orden mundial establecido tras el final de la Segunda Guerra Mundial se desmoronaría.
El Gobierno de Groenlandia, una parte autónoma de Dinamarca que cuenta con 56.000 habitantes, también rechazó rotundamente las reivindicaciones de Trump. En una reunión de crisis celebrada el miércoles 14 de enero en la Casa Blanca entre representantes de Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos, no se logró llegar a un acuerdo.
Lo que ha ocurrido es que Dinamarca ha incrementado su presencia militar en Groenlandia. Y ahora, los europeos también muestran su apoyo, enviando a la isla soldados de Francia, Alemania, Suecia y Noruega.
Presencia de la Otan
Donald Trump afirma una y otra vez que EEUU debe controlar Groenlandia “por razones de seguridad nacional”. La isla es esencial para la construcción del sistema de defensa antimisiles estadounidense “Golden Dome”. Por lo tanto, la Otan debería allanar el camino para que EEUU la adquiera. De lo contrario, existe el riesgo de que caiga en manos de Rusia o China, advierte el presidente de EEUU.
La Otan será “mucho más poderosa y eficaz cuando Groenlandia esté en manos de Estados Unidos. Cualquier otra cosa es inaceptable”, escribió recientemente en Truth Social.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, comentó al respecto que “Rusia y China utilizan cada vez más el Ártico con fines militares, poniendo así en peligro la libertad de transporte, comunicación y comercio. La Otan no lo permitirá y seguirá defendiendo el orden internacional basado en normas”.
Siemtje Möller, vicepresidenta del grupo parlamentario socialdemócrata SPD, celebró el despliegue de soldados alemanes como una importante muestra de solidaridad europea: “Con esto, dejamos claro que Europa está dispuesta a asumir la responsabilidad de su propia seguridad y a actuar unida”.
El grupo político Los Verdes, en la oposición en el Bundestag, también elogió la medida, que califica como “poderoso símbolo”.
El canciller, Friedrich Merz, por su parte, dejó claro que habrá consecuencias para Estados Unidos si continúa socavando la cohesión dentro de la Otan y cuestionando la integridad territorial de un Estado miembro.
Una opinión muy distinta es la de Ulrich Thoden, portavoz de política de defensa del partido La Izquierda en el Bundestag, que critica la misión de reconocimiento de las Fuerzas Armadas alemanas en Groenlandia: “Debe entenderse como un globo sonda para un posterior despliegue de tropas. Se trata de una escalada preocupante”.
Críticas desde Moscú
También Rusia criticó el despliegue de soldados de la Otan en Groenlandia. La misión militar en la isla ártica “nos preocupa enormemente”, declaró la embajada rusa en Bruselas, sede de la Otan. La alianza está aumentando su presencia militar en la región “con el falso pretexto de una creciente amenaza de Moscú y Pekín”.
