Té de menta para mejorar la salud
El té de menta sirve para mejorar la digestión, disminuir las náuseas y aliviar tanto los dolores de cabeza como los menstruales. Además, ayuda a tratar gripes, resfriados y algunas infecciones bacterianas o fúngicas; incluso podría prevenir ciertos tipos de cáncer, como el de colon y de mama.
Estos beneficios se deben a su contenido en polifenoles y aceites esenciales, los cuales le otorgan propiedades analgésicas, antiespasmódicas, antisépticas y calmantes. Por ello, es una excelente opción para consumir después de las comidas y aliviar malestares digestivos, o por la noche para combatir el insomnio.
Esta infusión puede prepararse con hojas frescas o secas utilizando dos especies de la planta: la hierbabuena (Mentha spicata) o la menta piperita (Mentha piperita).
Para qué sirve y beneficios
El té de menta sirve para:
1. Tratar problemas digestivos
Debido a que el té de menta actúa como relajante del músculo liso gastrointestinal, ayuda a reducir los espasmos que causan calambres y dolores digestivos. También esta hierba puede disminuir las náuseas, los vómitos, la hinchazón abdominal y los eructos excesivos.
Además de esto, el té de menta tiene un efecto estimulante sobre la secreción biliar, mejorando la digestión de los alimentos.
Asimismo, hay estudios que demuestran que la menta podría aliviar los síntomas atribuibles al intestino irritable, controlando las diarreas en adultos y en niños.
2. Aliviar el dolor de cabeza
El consumo de té de menta es recomendado para la terapia del dolor de cabeza y para las migrañas, ya que tiene propiedades anestésicas, que pueden ayudar a disminuir el dolor. Además de esto, el té de menta puede disminuir la tensión nerviosa y muscular que influye en este tipo de dolores.
3. Tratar la gripe y resfriados
La menta posee propiedades antiinflamatorias, antivirales, antibacterianas y vasodilatadoras que pueden ayudar a aliviar el resfriado o una gripe, dolores de garganta e inclusive usarse como complemento del tratamiento en la rinitis alérgica y en la bronquitis.
Algunos estudios indican que la menta podría ayudar a reducir la tos y la congestión nasal al mejorar el flujo de aire por la nariz, ya que ejerce un efecto estimulante sobre el nervio palatino.
4. Aliviar los síntomas menstruales
Se ha confirmado que la menta posee efectos positivos en el tratamiento de los dolores menstruales, ya que tiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias.
En un estudio, los resultados mostraron que la menta puede reducir la duración y la gravedad de los cólicos menstruales. Si bien el efecto de la menta puede ser menor que un analgesico, se puede utilizar para acompañar el tratamiento.
5. Prevenir el desarrollo del cáncer
En algunas investigaciones, se ha comprobado que la menta presenta propiedades anticancerígenas en las células humanas, que ayudan a disminuir el riesgo de desarrollo de algunos tipos de cáncer.
En un estudio donde se realizaron pruebas con los extractos de las hojas de la menta, se pudo comprobar su efecto inhibidor del crecimiento en algunos tipos de cáncer humano, como el cáncer de colon, de mama, de pulmón y en la leucemia.
6. Tratar infecciones
La menta contiene óxido de piperitona, un compuesto que tiene propiedades antiparasitarias, actuando eficazmente como complemento para el tratamiento de algunas infecciones generadas por los parásitos, como la ameba y la giardia.
Además de esto, la menta posee acción antibacteriana, actuando contra algunas bacterias, como las estafilococos, y acción antifúngica, ayudando a eliminar algunos hongos como la cándida.
7. Mejorar el cansancio mental y los nervios
La menta contiene mentol y mentona, que ejercen actividad sobre algunos receptores y componentes del sistema nervioso central, ayudando a mejorar la calidad del sueño, disminuir los nervios, la fatiga mental y a mejorar el rendimiento en tareas cognitivas exigentes, como por ejemplo en el estudio.
