Son un snack super fácil de hacer, mezclando la cremosidad del probiótico con la dulzura de las frutas.
Para la receta necesitas: cambures, huevos, harina de avena, polvo para hornear o levadura, queso crema bajo en grasa, entre otros.
Para la receta necesitas té verde, frutos rojos, plátano, yogur griego, espinacas, canela y semillas lino molidas.
Estas frutas evitan las contracciones musculares, contribuyen con la síntesis de proteínas y tiene efectos desinflamatorios.