Los síntomas incluyen fiebre, dolor muscular, diarrea, vómitos y, en algunos casos, la muerte por pérdida de sangre extrema.
La OMS tiene información que indica que hay casos adicionales, por lo que ha pedido al gobierno que informe oficialmente de ellos.
Es una enfermedad altamente mortal y que se transmite por compartir fluidos corporales y a través de la sangre.