Según testimonios de la pareja de Rondón y vecinos, el infante sufría maltratos físicos y psicológicos constantemente de parte de su progenitora.
El suceso ocurrió en la ciudad de San José de Naranjal. Los vecinos contaron lo que sucedió.
Los médicos informaron que el bebé tenía varias heridas, signos de ahogamiento y evidencia de que había sido abusado sexualmente.