El docente habría acosado a la quinceañera durante semanas y a través de mensajes.
El hombre, conocido como “el Mocho”, quedó puesto a la orden de la Fiscalía 51 del Ministerio Público (MP).
El sujeto quedó bajo custodia en la sede del Centro de Coordinación Policial Sur del Lago Oeste.
La víctima tenía 20 años y la identificaron como Yoryanys Carolina Nava Villalobos. Su muerte fue por asfixia mecánica.
La madre de la muchacha impidió que se la llevaran de la casa.
El ciudadano entró a la casa de la víctima, se escondió en un clóset y luego la atacó a ella y a su nuevo novio.
El hombre de 46 años fue denunciado por la víctima, la cual se presentó en el Centro de Coordinación Policial Machiques.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo 25 de mayo en el Barrio 12 de Marzo.
El hombre estaba acusado de 111 casos de abuso y 189 de agresión sexual. Los crímenes se cometieron entre 1989 y 2014.
La víctima fue llevada a un centro médico y luego referida al Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses.
Tras lo sucedido, el presunto agresor fue aprehendido en el lugar y verificado a través del Sistema de Investigación e Información Policial.
La víctima recibió el dinero por parte de un familiar y al enterarse el hombre decidió poner en marcha el plan.
El Cicpc hizo las investigaciones del caso y determinó que el hombre buscaba envenenar a su hermana progresivamente.
La detención ocurrió tras una denuncia familiar que destapó una serie de agresiones contra una paciente dependiente.
La madre de la víctima hizo la denuncia, al percatarse de los hechos contra el joven diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Tras recibir la denuncia se inició una investigación sobre el comportamiento de los policías involucrados.
Cámaras de seguridad captaron cuando se encontraba frente a su vivienda y sujetos armados se acercaron para dispararle por la espalda.
El tío llevó al pequeño un centro médico después de encontrarlo desmayado en el baño, pero llegó sin signos vitales.
Un hombre fue detenido por el caso. Lo señalan de golpear varias veces a la víctima en la cabeza con una piedra.
Aseguran que la mujer llegó a casa de la víctima para sacar sus pertenencias y reclamarle por la ruptura, que el suegro llegó y disparó.