Una vez los tres venezolanos bajaron del carro, comenzó una pelea de “grandes proporciones”, según las autoridades.
García Oropeza estaba trabajando en la instalación de un puesto de comida junto a otros compañeros cuando ocurrieron los hechos.
El joven tenía un tatuaje en el antebrazo izquierdo con el nombre de “Emilia” y una corona.
Al Hospital Regional Dr. Juan Noé fueron llevados dos hombres y tres mujeres, quienes fueron heridos por impactos de bala.
Dos sujetos le dispararon a sangre fría mientras se tomaba una cerveza.
Autoridades investigan el móvil, ya que la esposa del hombre fue encontrada sin vida en otro lugar de la isla.
La Policía española investiga si detrás de los dos últimos asesinatos, uno el domingo y otro el lunes pasados, están detrás las bandas juveniles.