Los cigarrillos electrónicos desechables de fabricación china, como Elf Bar, se han convertido en la opción principal.
La promoción, publicidad y patrocinio de los cigarrillos electrónicos queda restringida.
“Es un reflejo y un gesto al que los jóvenes se acostumbran. Así es como empiezan a fumar”, dijo la primera ministra.
Locales que ofrecían vapers se vieron en la obligación de retirarlos y cerrar sus puertas, tras la prohibición de uso, consumo y distribución.
Aseguró que los consumidores son mayormente adolescentes y personas entre los 18 y 25 años de edad y el consumo se ha incrementado “como moda”.
El consumo de vapers perjudica a todos los órganos y sistemas, en primer lugar respiratorio y segundo cardiovascular.
Buscan proteger a la población por los daños que ocasiona a la salud.
No podrán ser vendidos a menores de edad ni usados en lugares de trabajo o espacios públicos cerrados, como el transporte.