“Crean residuos químicos peligrosos que aún están presentes en lo que la gente tira”, señaló Vandenbroucke.
Las sustancias fueron clasificadas como tóxicas agudas 127, 153 como peligrosas para la salud y 225 como irritantes.
La mayoría de los productos vienen de China y le cambia el nombre al contenido para no ser chequeados.