Ucrania acusó al gobierno prorruso de Hungría de tomar a los ucranianos como rehenes.
La pareja se sometería a una sanación espiritual a través de tratamientos ancestrales y el consumo de ayahuasca.
Nueve de los fallecidos viajaban a bordo del helicóptero que se estrelló en Brovary, un suburbio del este de Kiev.