La reina Hatshepsut, su esposa y su media hermana supervisaron los preparativos del entierro del rey.
Ocurrió el envenenamiento por radiación procedente de elementos naturales que contenían uranio y residuos tóxicos.
La obra estuvo a cargo de un escultor canadiense, que se basó en un modelo en 3D del cráneo del faraón.