Sin poder registrar su candidatura, el exmandatario quedó al margen de las elecciones generales de agosto próximo en Bolivia.
Dos observadores estarán en el país para ver todo el proceso electoral.
Esta pareja comenzó la lucha por su reconocimiento legal en octubre de 2018, cuando acudieron al Sereci para inscribir su unión.
El movimiento obrero indicó que seguirán con la protesta.