David Benavidez surge como alternativa, aunque su ventaja física (de hasta 20 libras) complica las negociaciones.
Crawford, quien subió dos categorías de peso, se arrodilló incluso antes de que se anunciara la decisión y lloró después de ser declarado ganador.
Turki Alalshikh, el presidente de la Autoridad General de Entretenimiento de Arabia Saudita, es el encargado de llevar a cabo la pelea.