La carrera, protagonizada por los toros de Fuente Ymbro, se completó en dos minutos y 20 segundos con una manada rápida y agrupada.
Llevaban camisetas que decían “dejen de bendecir corridas” y sostenían carteles con la frase “las corridas son pecado”.
93 representantes a la Cámara votaron por prohibir la tauromaquia y dos por continuar permitiéndola.