Al verse descubierto por miembros de la Unidad Antipandillas de Texas, Delarosa se encerró en el cuarto del motel en el que se hospedaba.
“En este momento, creemos que se trata de un incidente aislado y no hay ninguna amenaza para el público”, comunicó la Policía.
Ryan Borowski escuchó al menos ocho tiros en el supermercado. “Casi me matan por ir a comprar un refresco y una bolsa de patatas”, contó a CNN.
El detenido ya había tratado a la mujer de forma violenta e incluso llegó a dispararle, aunque sin dar en el blanco, según declaraciones.
El suceso empezó cuando estallaron disparos a eso de las 6 a.m. en el complejo residencial Water Terrace en Sunrise, Florida.