La policía se desplegó en diferentes puntos de Minsk para controlar a los opositores.
El domingo se llevó a cabo una multitudinaria manifestación en la que se dio unas 500 detenciones.
Miles de manifestantes se lanzaron a las calles, mientras que Lukashenko dice que todo está “aupado desde el exterior”.
Rusia “ofreció su ayuda” para restaurar el orden. Opositores se mantienen en la calle.